MANUAL DE EQUIPOS DE PROTECCIÓN RESPIRATORIA / E.R.A.

TEBMOR, formación en emergencias:

INDICE.

1. INTRODUCCIÓN.
2. PELIGROS RESPIRATORIOS.
2.1. DEFICIENCIA DE OXÍGENO.
2.2. ALTA TEMPERATURA DE LOS GASES.
2.3. PRESENCIA DE HUMO.
2.4. PRESENCIA DE GASES TÓXICOS Y VAPORES.
3. CLASIFICACIÓN DE LOS E.P.R.
3.1. DEPENDIENTES DE LA ATMÓSFERA (FILTRANTES).
3.1.1. EQUIPOS CON FILTRO FÍSICO (PARTÍCULAS).
3.1.2. EQUIPOS CON FILTRO QUÍMICO (GASES Y VAPORES).
3.1.3. EQUIPOS CON FILTRO MIXTO.
3.2. INDEPENDIENTES DE LA ATMÓSFERA (AISLANTES).
3.2.1. DE CIRCUITO ABIERTO.
3.2.2. DE CIRCUITO CERRADO.
3.3. AUTORRESCATADORES.
4. EQUIPOS DE RESPIRACIÓN AUTÓNOMA (E.R.A.)
4.1. PARTES DEL E.R.A.
4.2. MONTAJE DEL E.R.A.
4.3. INSPECCIÓN DE FUNCIONAMIENTO.
4.4. COLOCACIÓN DEL E.R.A.
4.5. PUESTA EN MARCHA DEL E.R.A.
4.6. INSPECCIONES Y MANTENIMIENTO.
5. CONSUMO DE AIRE.
5.1. CÁLCULO DE CONSUMO DE AIRE / FÓRMULAS.


1. INTRODUCCIÓN.
Nuestra vida depende del aire que respiramos, esta acción espontánea de nuestro organismo consiste en la captación del oxígeno contenido en el aire y en la eliminación al mismo tiempo del dióxido de carbono residual. Este ciclo continuo es el que nos proporciona la energía necesaria para el mantenimiento de la vida. El oxígeno es conducido desde los pulmones al cerebro y a otros órganos vitales, si este suministro se interrumpe las consecuencias serían fatales.
Hoy en día el humo y los gases derivados de los incendios son cada día más peligrosos y constituyen uno de los principales obstáculos en las intervenciones de extinción de incendios, además existen otra serie de riesgos derivados de la industria química que, sin llegar a producir incendio, pueden dar lugar a la fuga de productos peligrosos y harán inexcusable la protección respiratoria. También es muy común que personas dedicadas a la limpieza, mantenimiento u otros trabajos en pozos o grandes depósitos, se conviertan en víctimas al no utilizar equipos de protección respiratoria.
Para que la protección respiratoria tenga éxito, hay que conocer los peligros respiratorios, contar con unos equipos de protección respiratoria adecuados a cada caso y poseer el entrenamiento necesario para el manejo de estos equipos, así como disponer de un buen sistema de inspección y mantenimiento que permita su operatividad en todo momento.


2. PELIGROS RESPIRATORIOS.
El sistema respiratorio es una de las partes más vulnerables de nuestro organismo y puede verse seriamente dañado al respirar en un recinto en el que se de alguno o varios de los siguientes peligros respiratorios:

DEFICIENCIA DE OXÍGENO.
ALTA TEMPERATURA DE LOS GASES.
PRESENCIA DE HUMO.
PRESENCIA DE GASES TÓXICOS Y VAPORES.

Ante la presencia de cualquiera de estos peligros deberemos utilizar un equipo de protección respiratoria adecuado.

2.1. DEFICIENCIA DE OXÍGENO.
El aire contiene aproximadamente un 21% de oxígeno, además de otros gases. En un incendio dentro de un recinto cerrado, este oxígeno se consume, y se liberan una serie de gases que pueden desplazarlo o diluir su concentración. Cuando la concentración de oxígeno es menor del 18%, el cuerpo humano responde incrementando la frecuencia respiratoria apareciendo síntomas como mareo, pérdida de coordinación, etc.


La deficiencia de oxígeno no sólo se da en recintos incendiados, también puede darse en instalaciones subterráneas, tanques de almacenamiento de productos químicos, silos, alcantarillas y otros espacios confinados. En caso de duda y ante la imposibilidad de analizar este tipo de espacios, mediante los dispositivos al efecto, siempre se utilizará un equipo de protección respiratoria adecuado para realizar cualquier tipo de tarea en ellos.

2.2. ALTA TEMPERATURA DE LOS GASES.
La exposición a atmósferas sobrecalentadas puede dañar el tracto respiratorio, además si el aire es húmedo o hay altas concentraciones de vapor de agua, el daño puede ser aún mayor. La respiración de aire a alta temperatura puede producir quemaduras en el sistema respiratorio, además de una bajada violenta de la presión sanguínea y un fallo del sistema circulatorio. También puede aparecer un edema pulmonar (acumulación de fluidos en el pulmón), que en caso de ser severo podría producir la muerte por asfixia.

El daño a los tejidos producido por la respiración de aire o gases calientes no es inmediatamente reversible por la administración de aire fresco.

2.3. PRESENCIA DE HUMO.
El humo es el resultado de la combustión incompleta de los materiales que se están quemando, está formado por partículas sólidas parcialmente quemadas, condensaciones de vapores y gases procedentes de la combustión.

Las pequeñas partículas, que contiene el humo, se forman cuando ciertos materiales sólidos se vaporizan o subliman debido al calor y luego se enfrían bruscamente, condensándose. Algunas de estas partículas en suspensión son solamente irritantes, pero otras pueden ser letales.

El humo puede producir situaciones muy complicadas de desorientación y pánico, debido a la falta de visión que produce.

Además del humo, también requieren la utilización de un equipo de protección respiratoria adecuado, otros dos tipos de contaminantes en forma de partículas, estos son:
- Polvos, se forman al golpear, romper o trocear materiales sólidos.
- Nieblas, son pequeñas gotas que se esparcen en el aire al pulverizar o atomizar un líquido.

2.4. PRESENCIA DE GASES TÓXICOS Y VAPORES.
En los incendios se producen una serie de gases irritantes y tóxicos cuyo daño para nuestro organismo es difícil de prever, en caso de ser respirados.

Algunos de estos gases dañan de forma permanente el tejido pulmonar, pero también existen otros, como el monóxido de carbono, que no dañan directamente los pulmones, pero entran en nuestra corriente sanguínea e impiden el transporte de oxígeno, provocando otra serie de daños.

Los gases que encontramos en un incendio varían en función de cuatro factores:     
1. Naturaleza del combustible.
                        2. Calentamiento del combustible.
                        3. Temperatura del los gases.
                        4. Concentración de oxígeno.

La presencia de gases tóxicos se puede dar en un sinfín de lugares donde no existe un incendio, de hecho muchos procesos industriales utilizan productos químicos peligrosos y tóxicos como elementos de uso común. Y no sólo podemos encontrar estos gases tóxicos en plantas industriales, sino que también durante el transporte, por ejemplo en un accidente de tráfico por carretera, exponiendo a terceras personas, pues la gran cantidad de gases liberados pueden ser desplazados a grandes distancias.


3. CLASIFICACIÓN DE LOS E.P.R.
Ante los distintos tipos de contaminantes que nos podemos encontrar los equipos de protección respiratoria se clasifican en:

DEPENDIENTES DE LA ATMÓSFERA (Filtrantes): Son aquellos que purifican el aire que respira el usuario.
INDEPENDIENTES DE LA ATMÓSFERA (Aislantes): Son aquellos que suministran aire al usuario desde un sistema independiente de la atmósfera en la que se esté actuando.

DEPENDIENTES DE LA ATMÓSFERA (FILTRANTES).
  • EQUIPOS CON FILTRO.
  • Físicos.
  • Químicos.
  • Mixtos.
INDEPENDIENTES DE LA ATMÓSFERA (AISLANTES).
  • EQUIPOS DE CIRCUITO ABIERTO.
  • Semiautónomos (de presión positiva / a demanda).
  • Autónomos (de presión positiva / a demanda).
  • EQUIPOS DE CIRCUITO CERRADO.
  • Con adición de oxígeno (autogeneradores).
  • Por regeneración química (regeneradores).

3.1. DEPENDIENTES DE LA ATMÓSFERA (FILTRANTES).
Si la proporción de oxígeno en el aire supera el 18%, no se presentan problemas para la respiración, pero puede ser necesario protegernos de los productos en suspensión o de carácter tóxico que nos pudiéramos encontrar.

Estos equipos constan de un envase metálico o plástico, dotado de un sistema de fijación o acoplamiento y un relleno filtrante que puede ser de celulosa o fibra de vidrio para los filtros físicos y de carbón activado para los filtros químicos. La combinación de estos dos sistemas origina los filtros mixtos.

El aire penetra en el interior del filtro, atraviesa la masa filtrante y es aspirado por el usuario a través del conducto de conexión. En el caso de los filtros físicos, los productos contaminantes son retenidos por las fibras que componen el relleno filtrante y en el caso de los filtros químicos, la retención pude ser de tres formas:
  1. Adsorción: Las moléculas del contaminante se fijan en la superficie de las partículas de carbón activado.
  2. Absorción: Las moléculas del contaminante reaccionan químicamente, quedando retenidas entre el carbón activado.
  3. Oxidación: Las moléculas del contaminante se oxidan en presencia de un catalizador.

El filtro va conectado a un adaptador facial, que como su propio nombre indica es el elemento que el usuario se coloca en el rostro para proteger su sistema respiratorio. La calidad del adaptador facial es condicionante para el resto del equipo, pues la funcionalidad del conjunto dependerá en todos los casos de las prestaciones que brinde el adaptador.

Los adaptadores faciales, de acuerdo a sus características intrínsecas, se clasifican en tres tipos:
· Máscara o Careta: cubre las entradas de las vías respiratorias y los órganos visuales.
· Mascarilla: cubre sólo las entradas a las vías respiratorias.
· Boquilla: se conecta a la vía bucal y cierra las entradas a las vías nasales.

Los adaptadores faciales, para desempeñar el cometido al que se destinan, han de cumplir con determinadas características:
· Tipo funcional: hermeticidad, pérdidas de carga y características ópticas.
· Derivadas del material con que están construidas: no originará dermatosis, su olor no producirá trastornos y estarán fabricados con materiales incombustibles.
· Relacionadas con la comodidad o ergonomía del usuario.


3.1.1. EQUIPOS CON FILTRO FÍSICO (PARTÍCULAS).
Estos equipos purifican el aire respirado, eliminando humos, nieblas, polvo, fibras y partículas.

Son filtros básicamente mecánicos, no dan ninguna protección contra gases o vapores y tampoco en atmósferas con deficiencia de oxígeno.

Se debe seleccionar de forma adecuada el filtro, que debe ser reemplazado regularmente, ya que a medida que este se tapa con las partículas, la resistencia al flujo de aire aumenta, lo que conlleva a un aumento de la carga de trabajo del portador, además de una mayor probabilidad de pérdida de hermeticidad del adaptador facial.

Los filtros físicos de partículas se identifican con un código de color blanco y se clasifican, de acuerdo con su eficacia de filtración, en las siguientes clases:


FILTROS
Baja eficacia
     P1
Media eficacia
     P2
Alta eficacia
     P3
La clase P1 sólo retiene partículas sólidas, mientras que las clases P2 y P3 se subdividen en:
                           · P2S y P3S, retienen partículas sólidas exclusivamente.
                           · P2SL y P3SL, retienen partículas sólidas y líquidas.

Un aumento de clase implica un mayor nivel de protección, puesto que cada clase superior permite una menor penetración de contaminante.

3.1.2. EQUIPOS CON FILTRO QUÍMICO (GASES Y VAPORES).
Los filtros químicos absorben ciertos gases del aire inhalado y tienen un período de uso limitado, que varía en función del tipo de filtro y del uso que le demos. Una vez que el filtro se sature, deberá desecharse.

Los equipos con filtro químico no deben ser utilizados en recintos con déficit de oxígeno.

Los filtros químicos retienen los gases y vapores mediante tres tipos de proceso: absorción, adsorción y reacción química, o mediante una combinación de estos.

Para que el equipo sea eficaz y nos de protección, la concentración de contaminante en la atmósfera no debería exceder la capacidad de este.

La siguiente tabla muestra los códigos de colores, que determinan que tipo de filtro es necesario para según que contaminantes.


Según su capacidad de adsorción, los filtros químicos se clasifican en tres clases:

·      Clase 1.  Filtros de baja capacidad.
·      Clase 2.  Filtros de media capacidad.
·      Clase 3.  Filtros de alta capacidad.

Es conveniente señalar que, a diferencia de los filtros físicos, en los filtros químicos cada clase superior implica mayor duración del filtro, pero no mayor protección, esta se consigue utilizando el filtro adecuado al contaminante.

3.1.3. EQUIPOS CON FILTRO MIXTO.
Es una combinación de los anteriores.

3.2. INDEPENDIENTES DE LA ATMÓSFERA (AISLANTES).

3.2.1. DE CIRCUITO ABIERTO.

- SEMIAUTÓNOMOS.
Los equipos semiautónomos son independientes del medio ambiente y el suministro de aire es a través de una manguera, bien mediante presión positiva o bien a demanda del usuario. Constan de máscara, pulmoautomático, manorreductor, conductos y elementos de alimentación, que pueden ser un compresor o una batería de botellas.

El compresor suministra aire a través de la manguera, a media presión, hasta el pulmoautomático, que está conectado a la máscara.


Este sistema tiene como ventajas:
  • La ligereza, ya que el usuario sólo porta la máscara, el pulmoautomático y los conductos.
  • La duración, pues el suministro de aire puede ser indefinido.
Los inconvenientes más destacados son:
  • Su limitado radio de acción, al no poder alejarse del elemento suministrador de aire a más distancia que la longitud de la manguera.
  • La inseguridad, causada por un posible fallo del conducto de aire, que dejaría al usuario en un ambiente agresivo, para evitar esto se suele combinar con una botella de pequeña capacidad (1 o 2 litros) que hace de reserva para el escape.

- AUTÓNOMOS (E.R.A.).
Al igual que los equipos semiautónomos, los autónomos son equipos que  protegen el sistema respiratorio de cualquier ambiente de aire contaminado, independientemente de la proporción de oxígeno y la presencia de altas temperaturas, humos o gases tóxicos, que en dicho ambiente puedan existir.

Estos equipos son los más utilizados por todos los cuerpos de bomberos profesionales dada su polivalencia. La desventaja es que son equipos pesados y abultados, además de estar limitados en su uso por la cantidad de aire que pueden proveer. Además, el uso de estos equipos requiere mucho entrenamiento para su uso apropiado.


3.2.2. DE CIRCUITO CERRADO.
En los equipos de protección respiratoria de circuito cerrado, a diferencia de los de circuito abierto, el aire que exhala el usuario durante la respiración, no sale al exterior, es decir, a la atmósfera, sino que se recicla en el interior del aparato pudiendo ser de nuevo utilizado. Dicho reciclaje del aire puede hacerse con equipos regeneradores (filtran los productos nocivos) o con equipos autogeneradores (producen oxígeno mediante una reacción química).

- REGENERADORES.
Los equipos regeneradores se basan en el aprovechamiento del oxígeno exhalado, aportando el resto de oxígeno necesario para conseguir una concentración del 21%, mediante una botella de oxígeno que lleva el equipo.

El aire exhalado por el usuario pasa a través de un cartucho de regeneración, donde el monóxido de carbono es eliminado. La temperatura del aire exhalado es controlada por medio de dispositivos de enfriamiento.

El suministro de oxígeno, con un grado de pureza del 99,5%, se consigue gracias a una botella de oxígeno, cuya presión puede ser comprobada gracias al manómetro. El manorreductor reduce la presión del oxígeno  de la botella. El suministro de oxígeno puede ser constante o a demanda por medio de un pulmoautomático.

                        - AUTOGENERADORES.
En los equipos autogeneradores, el vapor de agua y el dióxido de carbono del aire exhalado, reaccionan con un agente químico en el cartucho, resultando de dicha reacción oxígeno. El oxígeno liberado se mezcla con el volumen de gas exhalado y el exceso de oxígeno sale mediante la válvula de seguridad a la atmósfera.
Estos equipos son adecuados para trabajar en túneles, galerías subterráneas, garajes bajo el subsuelo o trabajos prolongados en general.

3.3. AUTORRESCATADORES.
Estos equipos están especialmente diseñados para usarlos en situaciones de emergencia, donde haya que huir de una determinada atmósfera dañina para nuestro sistema respiratorio, de manera rápida.

Existen dos tipos de autorrescatadores:
            - los independientes del medio, es decir, con fuente de aire u oxígeno.
            - los dependientes del medio o filtrantes.

En cuanto a su función, estos pueden ser de escape contra fugas de gases tóxicos, humos y gases producidos por los incendios.

El equipo para escape de incendios consiste en una capucha de incendios que ofrece protección respiratoria contra el humo y los gases de incendio durante al menos 15 minutos permitiendo el rescate por los bomberos o su propio autosalvamento. Una vez retirados los tapones y rotos los precintos, el aparato es ya desechable, lo mismo si se usa como si no.

Distintos tipos de equipos de protección respiratoria de escape:
  1. Mascarillas de escape contra productos químicos.
  2. Capucha de escape industrial contra gases tóxicos orgánicos o inorgánicos (duración 15 minutos).
  3. Equipo de escape de aire comprimido (suministro de aire para 10 o 15 minutos con botella de 2 ó 3 litros a 200 bares)
  4. Equipo de escape de circuito cerrado para la evacuación de zonas no respirables (tiempo de duración de 25 a 50 minutos).


4. EQUIPO DE RESPIRACIÓN AUTÓNOMO (E.R.A.).
Los equipos de respiración autónoma (E.R.A.), son aquellos en los que el usuario transporta el aire a alta presión en una botella, expulsando al ambiente el aire exhalado durante la respiración, por eso este equipo es de circuito abierto.

Los equipos de respiración autónoma son el tipo de equipo de protección respiratoria más usado actualmente por los cuerpos de bomberos profesionales, de hecho la aparición del E.R.A. supuso un antes y un después en las intervenciones realizadas por los bomberos.

Los E.R.A. han supuesto grandes ventajas para el usuario, como son el incremento de la operatividad, así como la reducción de riesgos para el sistema respiratorio, pero como contrapartida también tiene algunos inconvenientes, y es que esta protección nos permite entrar en recintos o entornos muy agresivos y con gran cantidad de riesgos, teniendo además disminuida la visibilidad, la orientación y la movilidad. Todos estos factores hacen que dependamos totalmente del buen funcionamiento del E.R.A. y que conozcamos y estemos entrenados a la perfección en el uso del equipo.

4.1. PARTES DEL E.R.A.

Las principales partes del E.R.A. son:

  1. Botella.
  2. Espaldera.
  3. Manorreductor.
  4. Manómetro.
  5. Válvula reguladora o Pulmoautomático.
  6. Máscara.


1. Botella: Es un recipiente concebido para contener aire comprimido a alta presión (300 BAR), su capacidad depende de dos factores como son su volumen y la presión de carga.


2. Espaldera: Es la encargada de transmitir el peso de todo el conjunto al cuerpo.

3. Manorreductor: Es una de las partes más importantes, ya que su función es la de reducir la presión del aire de la botella (alta presión) hasta aproximadamente 6 BAR (media presión). En él va incorporado la válvula de sobrepresión, que garantiza que el circuito de media presión nunca esté por encima de 12 BAR.


4. Manómetro: Tiene como función proporcionar una lectura precisa de la presión de aire que queda en la botella. En el también se aloja la alarma acústica de baja presión, que tiene como objeto avisar cuando la presión de la botella desciende de 55 +/- 5 BAR, mediante un agudo silbido, que permanece constante hasta que en la botella quedan aproximadamente 10 BAR

5. Válvula reguladora o Pulmoautomático: Tiene la función de reducir de nuevo la presión y proporcionar el aire en la medida de que sea requerido. El pulmoautomático  debe proporcionar  el aire a una presión lo mas cercana a la atmosférica, esta puede ser ligeramente superior (presión positiva a 1´03 BAR) o inferior (a demanda).


6. Máscara: A ella se conecta el pulmoautomático, se encarga de que el aire llegue al usuario, además debe permitirnos el mayor campo de visión y la transmisión del sonido.


4.2. MONTAJE DEL E.R.A.
Lo primero que debemos hacer, antes de montar el equipo, es tener un lugar designado en el que tengamos todos los componentes preparados para poder utilizarlos.

  1. Dejamos todos los componentes a nuestro lado, (máscara, guantes, casco, etc.).
  2. Cogemos una botella, siempre con cuidado, manipulándola por la grifería y la fijamos a la espaldera, como norma general cogemos la espaldera de manera que el atalaje quede pegado a nosotros y el manorreductor  nos quede en la parte superior mirando hacia fuera.
  3. Cuando este conectado el manorreductor con la botella y ajustado el grifo con la mano, colocamos el freno antivibrador, ajustamos el velcro inferior que  servirá para sujetar la botella y lo bloqueamos con el sistema de anclaje.
  4. Conectamos el pulmoautomático a la espaldera a través del latiguillo de conexión rápida, para efectuar la conexión basta con introducir el macho en la hembra presionando.
  5. Una vez que hayamos hecho todo esto pasamos a realizar las inspecciones de funcionamiento para comprobar que todo esta correcto.

4.3. INSPECCIÓN DE FUNCIONAMIENTO.
El proceso será el siguiente:

  1. Bloquear el sistema de presión positiva, cerrando la válvula del pulmoautomático.
  2. Abrir el grifo de la botella y comprobar la presión de trabajo en el manómetro, si esta es inferior a 250 BAR deberíamos cambiarla por otra llena.
  3. Cerrar el grifo de la botella y observar que, durante 1 minuto, la presión en el manómetro no desciende más de 10 BAR, si no nos acordamos de la presión inicial volveremos a abrir el grifo y comprobaremos si sube la aguja.
  4. Con la botella cerrada bloqueamos con la mano la salida del pulmoautomático y comprobamos ópticamente y acústicamente el funcionamiento de la alarma acústica de baja presión, para ello activamos el pulsador de flujo continuo y comprobamos que la alarma empieza a sonar en los márgenes establecidos, a la vez comprobamos visualmente que la aguja del manómetro coincide con la activación del sonido.
  5. Comprobamos que los atalajes de la espaldera estén destensados.
Si no detectamos ninguna anomalía procedemos a colocarnos el E.R.A.

4.4. COLOCACIÓN DEL E.R.A.
Existen muy diversas formas de colocarse un E.R.A., pero principalmente hay dos formas que son las más comunes:

                        - Como si fuera una mochila.
Sujetamos el E.R.A. por los atalajes, con la botella pegada a nuestras rodillas y el grifo hacia abajo. Agarramos los latiguillos del pulmoautomático y del manómetro y los sujetamos junto a sus atalajes.
Se eleva el equipo y al mismo tiempo, con un giro de brazos, lo volteamos, hacia uno de los lados, y lo dejamos caer suavemente sobre la espalda.
Con el cuerpo ligeramente inclinado hacia delante, ajustamos los atalajes de los hombros. Después ajustamos el atalaje de la cintura, para repartir el peso del equipo entre caderas y piernas.
Por último, nos colgaremos la máscara al cuello y conectaremos el pulmoautomático a esta.

                        - Por encima de la cabeza: 
Sujetamos el E.R.A. con ambas manos por la mitad de la espaldera, con el grifo hacia arriba, después lo volteamos sobre la cabeza, de tal forma que la botella quede invertida una vez colocada sobre la espalda, procurando que los codos pasen por el interior de las bandas de sujeción laterales.
Una vez apoyado en la espalda, se ajustan los atalajes, nos colocamos la máscara y conectamos el pulmoautomático, al igual que en la forma anteriormente descrita.

4.5. PUESTA EN MARCHA DEL E.R.A.
  1. Nos colocamos la máscara apoyando la parte correspondiente de la misma en la barbilla, para después anclar las sujecciones al casco o sujetar la máscara con las cintas elásticas a la cabeza, dependiendo del sistema que tenga la máscara.
  2. Cuando realicemos una pequeña inspiración, consumiremos el aire que nos queda en los latiguillos hasta que empiece a sonar la alarma acústica de baja presión.
  3. Seguidamente y sin aire, notaremos que al intentar realizar una inspiración la máscara se nos pegará a la cara, síntoma de una buena estanqueidad.
  4. Abrimos el grifo de la botella y hacemos una inspiración normal, aguantamos la respiración y comprobamos en silencio que no existen fugas en la mascara por un mal ajuste con el rostro del usuario.
  5. Por ultimo comprobamos el dispositivo de flujo adicional de aire presionando el botón del pulmoautomático.
4.6. INSPECCIONES Y MANTENIMIENTO DEL E.R.A.
Las inspecciones y el mantenimiento de los equipos de protección respiratoria es obligatoria para todos los usuarios ya que nos asegura una buena fiabilidad y una buena duración de estos, así como la seguridad y la tranquilidad en caso de su utilización.

Todos los equipos deben de ser inspeccionados antes y después de cada uso. Para un correcto mantenimiento, los equipos deberán ser limpiados después de cada uso.

Las reparaciones deberán ser realizadas por personal adiestrado, respecto a las partes delicadas (manómetro, pulmoautomático, manorreductor y alalma acústica) los equipos deberán ser enviados al servicio de mantenimiento del suministrador de los mismos.

Hay que tener especial cuidado con las distintas partes del E.R.A.:
  • Botella: No presentará signos de golpes y fisuras, se comprobará el estado del grifo y se retimbrará cada 3 o 5 años, según sean las características de la botella, por el servicio técnico.
  • Espaldera: Tendrá bien fijados los dispositivos y las protecciones, y los latiguillos no presentaran cortes o grietas.
  • Manorreductor: Se comprobará el precinto de seguridad y la junta tórica que se encuentra en la rosca macho de este. Cada 6 años deberá ser llevado al servicio técnico.
  • Manómetro: No se observarán golpes, ni rotura o rayado del visor que dificulten la lectura, comprobar que las marcas de pintura luminiscente se ven en plena oscuridad. Cada 6 años revisión por parte del servicio técnico.
  • Válvula reguladora o pulmoautomático: Comprobar las juntas de conexión a la máscara y tenerlo siempre limpio. Cada 3 años sustituir la membrana de la válvula reguladora.
  • Máscara: Estará extremadamente limpia y presentará un buen estado general, las correas de sujeción no presentaran cortes ni grietas. El visor no estará rayado o roto. La semimáscara interna no tendrá deformaciones o roturas. Cada 2 años sustituir las válvulas nasales de la semicareta y la válvula de exhalación, y cada 4 años sustituir la membrana fónica.

5. CONSUMO DE AIRE.
El E.R.A. tiene numerosas ventajas y también algún que otro inconveniente, uno de ellos es que su autonomía es limitada por la cantidad de aire que contiene la botella. Por este motivo, es de vital importancia saber aproximadamente nuestro consumo de aire, según que actividad realicemos, así como conocer los factores que influyen en él, para poder aumentar el tiempo de autonomía, siempre que sea posible.

Los factores que influyen en el consumo de aire son muy diversos y todos tienen su grado de importancia, que harán que nuestro organismo necesite un mayor o menor volumen de aire. Conocer todos estos factores y actuar para mejorar aquellos que pueden ser entrenados o controlables por la persona que utiliza el E.R.A., conllevará que los consumos individuales puedan bajar y así tener más tiempo efectivo para la intervención, ya sea de aproximación o de retroceso.

La utilización del E.R.A. va a generarnos una situación de estrés, debido a la emergencia que obliga a su uso, que hará subir el ritmo cardiaco y la respiración.

5.1. CÁLCULO DE CONSUMO DE AIRE.
El consumo medio de un bombero en labores de intervención, sin excesiva  exigencia, está establecido en 40 litros/minuto, pero un trabajo duro como puede ser rescatar una víctima puede duplicar este consumo, incluso puede ser aún mayor dependiendo del resto de condicionantes.

FÓRMULAS.

Lo primero que calcularemos será el volumen de aire que tenemos disponible en una botella.

Vt  =  Pt  x  Vn

Vt  =  Volumen de aire total en la botella.
Pt  =  Presión total de la botella.
Vn =  Volumen nominal de la botella.

Ejemplo: Una botella de 6 litros de volumen nominal, a una presión de 300 bar., nos daría:

            Vt  =  300  x  6  =  1800 litros de volumen total de aire.

Aplicando un dato más, que sería el consumo normalizado de 40 litros/min de gasto de aire, de un bombero en una intervención normal, tendríamos el siguiente dato que sería el tiempo total de utilización del E.R.A.

            Tt  =  Vt / Cn  =  1800 litros / 40 litros/min  =   45 minutos.

Tt  =  Tiempo total.
Vt  =  Volumen total.
Cn =  Consumo normalizado.

Este cálculo de duración total no es real, pues siempre que se trabaja con E.R.A.  se deja una presión de reserva de 55 +/- 5 BAR por seguridad, que sería la presión a la que saltaría la alarma de baja presión. Esta presión se resta de la presión total de la botella para hallar el volumen de aire del que disponemos.


Tiempo de duración del E.R.A. teniendo en cuenta la presión de reserva.

                         Tt  =  (Pt - Pr)  x  Vn / Cn

Pt  =  Presión total.
Pr  =  Presión de reserva.
Vn =  Volumen nominal.
Cn =  Consumo normalizado.

 Tt=(Pt 300- Pr 60) x Vn 6 litros/ 40 litros/min= 36 minutos.
Una vez que conocemos cuánto tiempo de trabajo nos puede dar una botella, dependiendo de su presión y volumen nominal, debemos conocer como se calcula nuestro consumo individual. Sería aconsejable disponer de nuestros datos de consumo de aire en diferentes situaciones de trabajo, con trabajos de distinta intensidad, baja, moderada y alta.
Fórmula de consumo individual:          
Consumo  =  (Pi  –  Pf)  x  Vn / T
Pi  = presión de inicio.      Pf  = presión final.     Vn= volumen nominal.
T    =  tiempo real de la intervención (Hora de inicio – Hora final).
Ejemplo: Si iniciamos un siniestro con 300 bar. a las10:40 y finalizamos con 80 bar. a las 11:02, teniendo en cuenta que el volumen nominal de la botella es de 6 litros, nuestro consumo habrá sido de:
 Consumo = (300 bar – 80 bar) x 6 litros / 22 minutos = 60 litros/minuto.


Por: Francisco J. Montes e Ignacio Tébar.

15 comentarios:

  1. gracias por compartir tu excelente trabajo,salud.

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  2. Gracias por su excelente trabajo, estoy haciendo un programa de proteccion respiratoria en una industra de caucho y pienso incluir esta informacion, ,muy concreta y concisa.

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  3. Gran trabajo, podría indicarme en que norma viene establecido los periodos de cambio de los repuestos de las mascaras faciales. Gracias

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  4. Muchísimas gracias, muy didáctico y completo, me ha sido de gran utilidad.

    Un saludo.

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  5. Excelente trabajo, ¿podria ampliar la parte de las botellas de aire comprimido? Tipos de conexion, accesorios, partes relevantes, etc. Mi e-mail es tiosam96@hotmail.com

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  6. Buenos días. Podrían decirme cuál es la formación necesaria para manejar un equipo autónomo de respiración? Con qué periodicidad hay que repetirla? Hay alguna norma (legal, norma UNE, nota técnica, etc.) donde se especifique dicha formación? Muchas gracias

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  7. Buenas tardes,podrían decirme cual es la medida necesaria para conectar un compresor común al equipo de respiración de flujo constante.
    gracias.-

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  8. Hola buenas te comento una pequeña errata que he visto. Se encuentra en los equipos regeneradores de circuito cerrado, donde dice que exhala monoxido de carbono, sería dióxido de carbono.

    El resto me ha gustado, gracias por el aporte

    Un saludo

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  9. De hecho Vi un compuesto que es co4 y es tetroxido de carbono y no monóxido de carbono pero está muy interesante

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Gracias por tu comentario.